Georgia es un país sorprendente y enigmático en el que es igualmente agradable descansar en cualquier época del año, ya que cada estación revela aquí sus colores especiales y regala impresiones únicas. Su antigua y rica historia, que cuenta con varios milenios, se conserva magníficamente en majestuosos templos y monasterios, ciudades rupestres excavadas en las rocas, antiguas fortalezas y hermosas leyendas que los habitantes locales transmiten cuidadosamente de generación en generación. Esta tierra sorprendente es famosa por sus balnearios balneológicos y estaciones de esquí de primera clase, su clima subtropical templado, su mar cálido y sereno, y las majestuosas cumbres de las montañas del Cáucaso que se pierden entre las nubes.
Es un país de flores fragantes, canciones polifónicas emotivas reconocidas como obra maestra del patrimonio inmaterial mundial de la UNESCO, y danzas ardientes y vertiginosas de las que es imposible apartar la mirada. Aquí, rodeados de pintorescos viñedos y antiguos monasterios, vive gente extraordinariamente hospitalaria, abierta y acogedora, para quienes recibir invitados es un verdadero arte y una tradición ancestral. Reciben a cada viajero como a un viejo y buen amigo, lo agasajan con lo mejor que tienen y comparten de corazón sus historias, bromas y el calor de sus corazones.